viernes, 29 de abril de 2011

Holding Trevor



Holding Trevor de Rosser Goodman


Un joven californiano vive su vida centrado en sí mismo a pesar de parecer buena gente.  Exnovio drogata, amigo egoísta, amiga borde y gilipollas...  Pretenciosos textos, irritante protagonista, irritantes secundarios, floja historia.  Da la impresión de cine de universitarios intentando medrar: se esfuerzan pero no.

I am number four


I am number four (Soy el número cuatro) de D.J. Caruso con Alex Pettyfer


Extraterrestres humanoides que se persiguen y matan en La Tierra.  Aceptando las flojas premisas y algún que otro chirrío de guión, la verdad es que es una peli de acción/amor-adolescente buena.  Le da sopas con onda a cualquier Crepúsculo, vamos.  De chiste el tráiler, que destroza uno de los clímax del final.

How to train your dragon



How to train your dragon (Cómo entrenar a tu dragón) de Chris Sanders & Dean DeBlois



Lograda animación digital de Dreamworks sobre vikingos que tienen que lidiar con el tormento de un nido de dragones que esquilma sus víveres y sobre la maduración del hijo del rey.  Divertida y emocionante, ¡qué más se puede pedir! Ah, pues mucha moraleja y moralina para dar pláticas y ejemplos a los niños. 

Patrick 1'5



Patrick 1’5, de Ella Lemhagen


Delicioso melodrama gay sueco sobre la adopción y las relaciones de pareja y vecinales.  Con esa definición, ¿cómo perdérsela?  Pero es que además el protagonista lo hace de fábula.  Lección actoral magistral.

JCVD



JCVD, de Mabrouk el Mechri con Jean-Claude Van Damm


Genial idea, la deconstrucción rodada de grandes iconos.  No recuerdo alguna que no funcione.  Y ésta de JCVD es la rehostia.  Desquiciante, delirante, irritante, emocionante.  Un lujazo que, lamentablemente, no recuperó a su intérprete para futuras glorias fílmicas alejadas de la patada alzada, cuando en realidad se lo ganó a pulso.

Gantz

Gantz


Manga trasladado al cine con buena producción.  Cuando muere, un grupo de gente es llevado a una especie de videojuego para cargarse alienígenas.  Como buen manga, los sentimientos de los protagonistas son profundos e infantiles.  Algunas partes son malas, pero en general la peli me ha entretenido hasta terminarla.  Promete saga (glabs).

Mr. Right



Don Perfecto (Mr. Right) de David y Jacqui Morris


Amores y desamores gays en Londres.  Parecía que iba a ser una típica comedia romántica coral gay, cuando empezaron a aparecer textos interesantes y personajes con fundamento.  Ha valido la pena el riesgo.