domingo, 19 de junio de 2011

Paul


Paul, de Gregg Motola , con Simon Pegg y Nick Frost

Unos frikis ingleses viajan al Comic-Con USA para vivir lo que creen que es la mejor experiencia de sus vidas.  Pero sus vidas les tienen preparada una sorpresa.  Y la sorpresa también se la lleva el espectador, que disfruta de los cabezahuecas de los protagonistas en una comedia gamberra y divertida con el marchamo de Working Title.

The Echo


The Echo, de Yam Laranas, con Jesse Bradford.

Un joven convicto con la condicional regresa a la casa de su difunta madre y empieza a sufrir alucinaciones.  Una de fantasmas con mala baba que en vez de lucir chica cañón que sufre sustos, luce chico cañón que sufre sustos.  Por lo demás, originalidad cero.

The barefoot Contessa


The barefoot Contessa (La Condesa Descalza), de Joseph L. Mankiewicz, con Ava Gardner y Humphrey Bogart.

Atormentada vida de una atormentada bailaora de tablao flamenco que llega a ser gran actriz de Hollywood.  Se puede entender el hechizo de la Gardner, pero el texto es de lo más pretencioso que hace tiempo escuché.  La historia tiene su curiosidad, pero cuesta digerir el envoltorio.  Actuaciones de cartón piedra para una cinta recomendada a nostálgicos.

One, Two, Three


One, two, three (Un, dos, tres), de Billy Wilder, con James Cagney.

En plena Guerra Fría, y en Berlín Occidental, un directivo de la Cocacola hace lo que haga falta para que le asciendan y trasladen a Londres.  Otra obra maestra de Wilder, con un frenético ritmo y humor a tutiplén.  Le da un buen puntapié al comunismo, pero el capitalismo tampoco es que salga muy bien parado.  Se reparten hostias por todos lados.

Paris, Paris


Paris, Paris, de Christophe Barratier, con Gérard Jugnot.

Vida de la trouppe de un viejo teatro de variedades de barrio en la  Francia pre-ocupación nazi.  Musical que seguro que anunciaron así: “si le gustó Los Chicos del Coro, Ud. no se la puede perder”.  Historia sencilla y efectiva, disparando directamente al centro de la ñoñez.  Pero está hecha con cariño y elegancia, y se nota.

Sunshine Cleaning


Sunshine Cleaning, de Christine Jeffs, con Amy Adams y Emily Blunt.

Vuelta de tuerca a “la vida es bella”.  A pesar de todos los sinsabores que le da la vida, una madre soltera se esfuerza a diario para sacar adelante además a su padre y a su hermana.  Guión interesante y estupendas actuaciones.  Seguro que triunfó en Sundance.  Atención al niñato, que le hace sombra a Little Miss Sunshine (ups, qué coincidencia).

Vicky, Christina, Barcelona


Vicky, Christina, Barcelona, de Woody Allen, con Javier Bardem, Scarlett Johannson y Penélope Cruz.

Dos amigas ricas y americanas pasan un verano en Barcelona y experimentan con el amor y sus derivados.  Perfecta factura para otra insulso film de Mr. Allen.  La fotografía es estupenda, aunque chirría la música de guitarra flamenca en una ambientación del norte de España (estos americanos…) No me acaba de gustar esta manía de contar historias sobre gente que me importa un bledo, aunque la prefiero a Match Point.  El doblaje te mata el juego de los idiomas que se traen todo el tiempo.  Interesante.